
La sostenibilidad es una de las bases de Jaguar Land Rover y la aplican al diseño, fabricación, prestaciones y también al final de la vida del vehículo. Forma parte de su nueva estrategia mundial que les lleva a reinventar su futuro para mejorar la vida de las personas. ¿Cuál es su objetivo? El fabricante británico se ha propuesto conseguir cero emisiones netas de carbono en 2039 en toda la cadena de suministro.
Así consigue ser un fabricante sostenible
Como fabricante comprometido, ¿qué están haciendo Jaguar Land Rover para mejorar la sostenibilidad? Lo primero que hacen es supervisar las emisiones de carbono corporativas en toda la cadena de valor poniendo especial atención en los vehículos, pero también en las propias fábricas e instalaciones, donde han reducido el consumo de agua en un 70 % y el volumen de residuos en vertederos en un 54 %.
Gracias a la compensación de carbono y a la reducción de gases operativos han conseguido una disminución del 72 % de CO2 en toda la fabricación, en comparación con los niveles de emisiones de 2007. Pero hay más.
También compran electricidad 100 % renovable para la fabricación en el Reino Unido, Eslovaquia, Brasil y Austria, una estrategia que ha ayudado a reducir el CO2 derivado del consumo de electricidad para las operaciones en un 70 % desde 2007. Además, la cantidad media de energía empleada para fabricar uno de sus modelos se ha reducido en un 33 %.
Vehículos y baterías más limpios
La innovación en la sostenibilidad también se aplica en los vehículos y en las baterías. En sus modelos, Jaguar Land Rover está sustituyendo el aluminio y el acero por compuestos que mejoran la huella de carbono. El grupo destaca por ser pionero en recuperar y reformar el aluminio de vehículos de segunda mano. Este aluminio se transforma en un nuevo material de alta calidad con el que fabrican otros vehículos.
También combinan sostenibilidad y lujo en el interior de sus modelos, por ejemplo, al utilizar nailon ECONYL® de alta calidad hecho a partir de residuos procedentes del mar y de vertederos. Con este nailon se reduce en un 90 % las emisiones en comparación con la del material procedente del petróleo. Con el mismo objetivo ofrecen una gama de materiales alternativos al cuero más responsables. Lo llaman ‘Materiality’ y consiste en nuevos materiales más sostenibles, como una mezcla de lana Kvadrat de primera calidad, su primer textil vegetal elaborado con fibras de eucalipto y ECONYL®.
¿Y en relación a las baterías? Jaguar Land Rover está desarrollando segundas, y hasta terceras vidas para las baterías de sus vehículos eléctricos para que la sociedad pueda beneficiarse de ellas cuando ya no sean útiles en sus modelos. Con esta iniciativa ya se han eliminado más de 14 millones de artículos de plástico de un solo uso, por ejemplo, vasos desechables y embalajes de piezas de los automóviles.
El fabricante británico combina todas estas operaciones sostenibles con su programa de Responsabilidad Social Corporativa. En él se incluyen proyectos que mejoran el medio ambiente, humanitarios, de sanidad, de apoyo y promoción del talento y fomento, y del desarrollo de la educación. En el ejercicio 2020-21, este programa trabajó con más de 1.100 organizaciones de todo el mundo para mejorar las vidas de más de 2,5 millones de personas.
Vehículos, fábricas, baterías… Así consigue Jaguar Land Rover reinventar su futuro de manera sostenible y mejorar la vida de las personas.
