
Las finanzas públicas de los países se ven afectadas con las alzas de las tasas de interés de sus bancos centrales, y México no es la excepción, ya que muestra un vulnerabilidad importante.
Para este año, Hacienda prevé que por cada alza de 100 puntos base en la tasa de interés de referencia del Banco de México (Banxico), el gasto no programable del sector público se incremente 24,515 millones de pesos (mdp) al aumentar el pago de intereses de la deuda a tasa variable y los costos de refinanciamiento de la deuda que esta por vencer.
Para 2023, Hacienda estima que un alza de 100 puntos base dejará un costo extra por la deuda pública por de 34,700 millones de pesos (mdp), equivalente a 0.11% del PIB.
El porcentaje que absorbe del PIB es el más alto, dentro de otras sensibilidades de las finanzas públicas que evalúa Hacienda, y que publicó en los Precriterios Generales de Política Económica recién entregados al Congreso, para iniciar el diseño del paquete económico 2023.
Hacienda estimó que el gasto programable aumente para 2023 en 255,663 mdp constantes frente a lo esperado para 2022, debido a un mayor costo financiero relacionado con mayores tasas de interés, y a un aumento de las participaciones a entidades federativas y municipios derivado de una mayor recaudación federal participable.
Además de la tasa de interés, para México las variables de las que más dependen sus finanzas son el crecimiento económico, la inflación, y el precio y plataforma de producción del petróleo.
“Dichas estimaciones son indicativas y dentro de un rango de variación acotado. Es importante destacar que se hace referencia a efectos aislados de cada uno de los factores sin considerar la interacción que existe entre los mismos y otros factores que inciden sobre los ingresos presupuestarios y la deuda”, indica la dependencia en el documento.
