Toyota Avanza 2022 : barata, amplia, confiable y por fin recomendable

Toyota Avanza 2022 : barata, amplia, confiable y por fin recomendable

La Avanza fue el primer modelo que verdaderamente democratizó la movilidad para siete personas en México. No era un vehículo perfecto —de hecho no estaba cerca de serlo—, pero era barato, confiable y tenía tres filas de asientos. Recibió constantes actualizaciones cosméticas por más de una década, pero nunca una renovación profunda… hasta ahora. La Toyota Avanza 2022 nace desde cero, y sin alejarse de su misión original, ahora es un vehículo más recomendable. ¿Vale la pena?

La nueva generación de Toyota Avanza no se resume en un simple rediseño o sólo en un upgrade de equipamiento. Su renovación comienza desde una arquitectura nueva, que le permite crecer 20.5 cm y favorecer, sobre todo, a la tercera fila. La silueta sigue siendo cuadrada, con un techo alto, ventanas grandes y una trasera que cae de manera completamente vertical para aprovechar al máximo el espacio.

Pero antes de hablar sobre su versatilidad, mencionemos lo evidente a la vista: sin ser un modelo precisamente vanidoso, la Toyota Avanza 2022 muestra un diseño más fresco y que encaja con el nuevo ADN de la marca, sobre todo en la parte frontal, con una parrilla bastante grande. Esta versión tope de gama lleva rines de aluminio de 16″ y faros de niebla, pero desde el modelo base integra iluminación de LED completa (faros, calaveras, direccionales y luz de reversa).

El interior equilibra precio y equipamiento con destreza

Una de las prioridades de la Toyota Avanza 2022 sigue siendo el precio. Por eso es que no se permite acabados tan sofisticados, aunque sí hay una mejora respecto al modelo anterior. Los plásticos se sienten más sólidos, mejor armados e incluso hay lugar para una combinación de tonos: el tablero mezcla negro con café, aunque sólo se nota bajo ciertas condiciones de luz.

El diseño, en general, es bastante sencillo y sin demasiados detalles decorativos, pero funcional. La pantalla está colocada en una posición cómoda, los instrumentos son fáciles de leer y la visibilidad desde el puesto de conducción es buena. Donde hay un margen de mejora es en los ajustes: el volante sólo se puede regular en altura, pero no en profundidad; el asiento del conductor no tiene ajuste de altura. También llega a extrañarse un velocímetro digital para aprovechar mejor la pantalla a color en el cuadro de instrumentos.

El punto a favor lo marca la transmisión. En vez de la caja automática de cuatro cambios de la generación pasada, ahora lleva una transmisión CVT que aprovecha mejor la potencia del motor. En caso de ir con el vehículo totalmente cargado, se puede optar por modo de sobremarcha u operación manual para poder revolucionar al motor todo lo necesario para cargar con los siete pasajeros.

Finalmente, en lo que respecta a consumo, el promedio en ciudad fue de 11.2 km/l, que no es ni bueno ni malo, simplemente está en el estándar de su categoría. Siendo más cuidadosos con el acelerador, probablemente hubiéramos podido conseguir algo en torno a 12 km/l.