Mercedes-Benz EQS, a prueba: el auto más avanzado del mundo

Mercedes-Benz EQS, a prueba: el auto más avanzado del mundo

Este auto es un sueño. Por muchos años —o mejor dicho, décadas— en Clase S era el auto más avanzado de su época. Hoy ese lugar lo ocupa el Mercedes-Benz EQS, un sedán que no sólo representa la cúspide y el lujo de comodidad, sino también de inteligencia. Es un auto que me ha hecho pensar que he malgastado la expresión “auto como de ciencia ficción” en modelos que no lo merecían. ¿Queda claro lo espectacular que es? Lo tuvimos a prueba.

Por un momento pensemos que somos los ingenieros detrás del desarrollo de este auto. Mercedes-Benz nos ordena hacer el coche más avanzado hasta la fecha. ¿A qué le pondrías atención? Piénsalo unos segundos. ¿Ya? Bueno, pues la gente que desarrolló el EQS le prestó atención a cosas que no hubiéramos imaginado, como una luz de cortesía que se enciende automáticamente al estirar la mano hacia el lado del copiloto cuando estamos a oscuras. Y eso sólo por poner un ejemplo.

El Mercedes-Benz EQS se va tan lejos, que se convierte en el auto más aerodinámico de la historia. Su silueta parece trazada a partir de una sola línea de defensa a defensa, como si fuera una clase de cápsula, pero con la elegancia propia de Mercedes-Benz; un diseño tan limpio, que incluso esconde las manijas cuando está estacionado o en movimiento.

La interpretación más lujosa de la tecnología

Por mucho tiempo imaginamos que el auto del futuro sería un coche volador como el de los Supersónicos, pero la industria finalmente no siguió ese camino. En vez de esas cápsulas voladoras, terminamos haciendo coches parecidos a Robotina, y cuando esa idea se ejecuta con la destreza del EQS, realmente llegamos a la época del auto inteligente, que va más allá de simplemente conectarlo a internet.

El Mercedes-Benz EQS 580 que probamos cuenta con dos motores, uno en cada eje, para generar un total de 523 hp y 630 lb-pie. Todo disponible desde el primer roce del acelerador. Y aunque su aceleración realmente es emocionante, el auto reacciona con gran suavidad. En un 0 a 100 km/h puede medirse con modelos deportivos, aunque a nivel manejo busca más aislarte de cualquier perturbación; su comportamiento es extremadamente sedoso, aunque sin mucho tacto deportivo. Repito, no es un auto eléctrico de alto desempeño. O quizá sí lo es, porque el desempeño lo tiene, pero antes de darte sensaciones de deportividad, se preocupa por hacer de tu viaje uno de los más cómodos que puedes tener hoy en cualquier auto de producción.