
Hay modelos que dan para más de una reseña. Modelos con tanto que contar, que abarcarlo todo sería como escribir una tesis por el número de páginas. Tal es el caso del BMW X6 M, cuya nueva generación es una auténtica bestia del asfalto: efectivo a alta velocidad, cómodo en carretera y equipado hasta los dientes. Lo tuvimos a prueba.
El tiempo vuela. El SUV que inventó el concepto de coupé en esta categoría ya lleva tres generaciones. A lo largo de sus 13 años de trayectoria, el BMW X6 ha madurado sin alejarse mucho de su premisa: un diseño impactante y, con la mano de M, un auténtico monstruo —con cariño—.
Las proporciones del BMW X6 M Competition hablan de un carácter deportivo desde donde se le mire. El cofre es largo, la trasera es corta y el tamaño de las tomas de aire no sólo dibuja un rostro agresivo, también cumple con la alta demanda de aire que necesita el V8 que le da vida. Todo, junto a cuatro salidas de escape, carcasas de espejos de fibra de carbono y rines de 21 y 22″ —de tamaño distinto en cada eje— completan su apariencia matona.
Un interior deportivo donde la tecnología es protagonista
El BMW X6 M Competition es como ese amigo atleta que todo mundo sabe que madruga para salir a correr y se pasa horas en el gimnasio, pero que cuando te das la oportunidad de conocerlo, te das cuenta que también le gustan los videojuegos, toca la guitarra y hace mole los domingos.
¿A qué viene todo esto? A que el BMW X6 M suena a sinónimo de deportividad, y sí, es su cualidad más fuerte, pero su interior nos recuerda que hay mucho más que sólo afán por la velocidad. Su vocación deportiva se refleja en el diseño de los asientos —con una atractiva tapicería roja— y en detalles de fibra de carbono; lo demás es tecnología pura.
Como otros modelos de la marca, el X6 M ya lleva el cuadro de instrumentos digital y el infotenimiento con pantallas de 12.3″. La interfaz de la pantalla central se puede controlar mediante gestos e incluye conexión a internet para obtener información de tráfico, noticias o clima. Se puede acceder a datos del vehículo mediante la pantalla de la llave —incluso ahí se puede encender el auto y activar el A/C de forma remota— o a través de la aplicación móvil, que además permite observar el entorno del vehículo estacionado a través de todas las cámaras exteriores.
El pico de tecnología está en las asistencias de conducción. Incluye control de velocidad crucero adaptativo con función stop & go, seguimiento de líneas de carril, freno autónomo de emergencia, estacionamiento automático y más. El cuadro de instrumentos va mostrando los vehículos detectados alrededor —un poco como Tesla— e incluso proyecta su movimiento en tiempo real. Es capaz de reconocer si se trata de otro vehículo o de una motocicleta.
