
Hoy es supernormal hablar de autos híbridos, pero en 1997 era una tecnología que había que explicar y que despertaba mucho escepticismo. Prius defendió el concepto a capa y espada hasta convertirse en el híbrido más icónico. Ahora, en tiempos donde el ritmo lo marcan los vehículos eléctricos, el Toyota Prius 2024 nos presenta una quinta generación fiel a su principio de democratizar la movilidad de bajas emisiones. Y esta vez, además, con un diseño que no divide opiniones.
El lanzamiento se llevó a cabo en Japón bajo el lema «Hybrid reborn». Eso es lo que necesitaba Prius: reinventarse como híbrido. Con el paso de las décadas se ha convertido en un auto muy querido y altamente valorado por sus clientes —si te quedan dudas, mira los comentarios del stream de su lanzamiento—, pero hoy su diseño se abre a más personas. Ya no es un gusto adquirido; es un híbrido que llama a la vista, no sólo por su discurso de eficiencia.
El Toyota Prius 2024 adopta un estilo muy similar al del nuevo Crown —que ha sido muy bien recibido en Norteamérica—. Aún persigue una apariencia futurista, pero esta vez desde trazos menos polémicos e incluso más aerodinámicos. Míralo de perfil y ve cómo el parabrisas tiene casi el mismo grado de inclinación que el cofre. Además ahora puede calzar rines de hasta 19″.
El Prius 2024 es nuevo desde su arquitectura
El Toyota Prius 2024 es nuevo desde sus entrañas. Fue desarrollado a partir de la segunda generación de la plataforma modular TNGA, lo que abre nuevas puertas de diseño y de ingeniería. Se trata de una arquitectura más rígida y más ligera, con la que se aseguran una mejor calidad de marcha y mayores niveles de seguridad.
Prius ya se ofrecía con una versión híbrida enchufable. Se llamaba Prime y tenía un diseño diferente al del híbrido convencional. Sí, eso ya se escribe en pasado. A partir de ahora, toda la gama Prius recibe un mismo diseño y un mismo nombre. El híbrido enchufable (Prius PHEV) lleva un motor de 2.0 litros y propulsión eléctrica para llegar a un total de 223 hp. Toyota dice que, pese al incremento de poder, es igual de eficiente que antes y que la autonomía se incrementa un 50%. Le toma 6.7 segundos llegar a 100 km/h —casi lo mismo que un Golf

