John Deere ha imaginado el campo en 2030 y es autónomo: así planea sus tractores del futuro

John Deere ha imaginado el campo en 2030 y es autónomo: así planea sus tractores del futuro

No muchas compañías pueden presumir del periplo de John Deere, el gigante de la maquinaria agraria que se ha hecho famoso gracias a sus tractores pintados con chillones tonalidades amarillas y verdes. Cuando se sembró el germen de lo que hoy es una multinacional conocida en medio globo —y al otro probablemente le suene—, hace más de 180 años, faltaban aún varias décadas para que Karl F. Benz probara su vehículo de combustión interna. Por entonces se dedicaba a fabricar arados. Hoy aspira a convertirse en una de las grandes firmas de inteligencia artificial y robótica.

Y, de paso, repensar el propio sector agrícola, uno en el que hay más maquinaria puntera y los granjeros pueden manejarla desde fuera de los campos con ayuda de la tecnología.

Un camino por el que no avanza solo. John Deere destaca por su peso en el mercado de la maquinaria agrícola de EEUU, pero no es el único empeñado en modernizar el campo. En el camino hacia la automatización y la mejora del rendimiento han avanzado también AGCO o Case IH. No falta también quien anima a tomarse los avances y anuncios con cautela, como Spethen Vollkmann, de la firma Jefferies, quien recuerda que la flota actual de tractores autónomos es aún limitada y el horizonte de 2030 supone “una eternidad” si se plantea en términos de Wall Street.

Los planes de Deere, quien defiende que contribuye a la eficiencia de las explotaciones, deja tiempo libre al agricultor para otras tareas y permite paliar la escasez de mano de obra en el rural, también despiertan recelos. A lo largo de los últimos años se han registrado quejas por la limitada capacidad que deja a los agricultores para reparar la maquinaria, lo que ha llevado incluso a hackeos.