La telemedicina cierra brechas sociales, pero aún tiene retos por abatir

La telemedicina cierra brechas sociales, pero aún tiene retos por abatir

En México, antes de COVID-19, la telemedicina no era una alternativa relevante para la población por la poca exploración que había en el campo. Pero tras la emergencia sanitaria y el confinamiento, esta solución tecnológica dio un salto y después de un año de estar en el radar de más gente busca convertirse en una opción para cerrar brechas de cobertura médica.

Durante este año, el contexto pandémico fue vital para el desarrollo de esta tecnología. Un ejemplo es Doctoralia, la plataforma de consultas en línea que en marzo de 2020 contaba con 2,000 médicos a disposición de los usuarios. Ahora, según Ricardo Moguel, director general de la empresa en México, cuentan con más de 10,000 profesionales, los cuales dieron más de 11,000 citas solo en enero de este año.

“Vimos una transformación en cómo las personas adquirían salud desde sus casas, así como hábitos diferentes basados en romper las fronteras para las consultas”, comenta Moguel, quien ejemplifica esto destacando el hecho de que un paciente en Chiapas recibe atención de doctores en Ciudad de México. “Los especialistas están al alcance de la gente sin importar dónde estén”, destaca.

En el inicio de la pandemia, la prioridad era clara para las empresas enfocadas en el sector de la telemedicina: no desatender a los pacientes con otras enfermedades dándoles consultas de diversas especialidades desde casa, con el fin de que no se saturaran los hospitales y, además, hubiese una reducción en la propagación del virus.

Para los especialistas en esta rama, la telesalud es una tendencia que está en crecimiento y no morirá. Según datos de la consultora McKinsey, se prevé que el mercado de la salud digital pase de 350,000 millones de dólares en 2019 a más de 600,000 millones para el 2024.

Además, una encuesta realizada por la misma empresa detalló que en el 2019 sólo el 11% de los consumidores estadounidenses usaron servicios de telesalud. No obstante, unos cuantos meses después de que iniciara la pandemia, esta cifra se incrementó al 46%. Asimismo, más de tres cuartas partes de los entrevistados mostraron su interés de utilizar estas plataformas en el futuro.

En este sentido, el investigador Ray Hammond, autor del informe La vida después del COVID-19 en la salud , apunta que el aprovechamiento de la tecnología y de las aplicaciones para fines médicos a distancia se mantendrán en el tiempo y se volverán más accesibles incluso después de que el mundo regrese a la normalidad, principalmente en las consultas rutinarias.

“El monitoreo remoto y la consultoría virtual aliviarán muchas de las cargas actuales de los servicios de salud y mejorarán la prestación de los mismos. Un legado positivo a largo plazo de la pandemia serán los sistemas de prestación de servicios de salud cada vez más digitales y en línea”, puntualiza Hammond.

En este sentido, desde Doctoralia también han notado que por lo menos el 50% de las visitas a los médicos por atención primaria pueden convertirse en citas virtuales, lo cual ayudaría a optimizar el tiempo entre médico y paciente, reducir costos e incluso a que los especialistas tengan más oportunidad de compartir estudios con sus colegas para realizar mejores diagnósticos.

Otros ejemplos de estas plataformas son la mexicana Sofía o Doxy. Esta última pasó de 80,000 a 750,000 proveedores de servicios sanitarios en Estados Unidos. Además, en este territorio y en Canadá dio un salto en su penetración en el mercado, el cual fue del 2% al 30%.