Peugeot 208 GT 2022, a prueba: carisma y diversión a un paso de lo premium

Peugeot 208 GT 2022, a prueba: carisma y diversión a un paso de lo premium

El Peugeot 208 2022 está ganando muchos adeptos en Europa. De hecho, en lo que va del año ya ha desbancado al que por mucho tiempo había sido el líder en ventas de la región, el Golf. No son competencia directa, pero el movimiento en el ranking demuestra lo bien que le ha caído la nueva generación del hatchback francés a los europeos. A México no llega con el mismo afán de convertirse en superventas, pero sí con una misión muy clara. Lo tuvimos a prueba.

Antes que con intención de entrar a la lista de los modelos más vendidos en nuestro país, el nuevo 208 llega a México con el objetivo de reenamorarnos de la marca, justo como lo está haciendo el nuevo 2008. Una de sus claves está en su apariencia.

El Peugeot 208 2022 viste uno de los diseños más originales de la categoría, con mucha atención al detalle, en especial en esta versión GT, que es la más equipada. Su rasgo de personalidad más fuerte está en la iluminación de LED al frente, con esos colmillos luminosos que se distinguen en la oscuridad, y que aun de día lo hacen notar inconfundiblemente como un Peugeot.

Hay otros detalles atractivos, como una parrilla con decoración cromada de efecto túnel, rines bitono de 17”, acabado negro brillante para los pasos de rueda, las carcasas de los espejos y el pequeño difusor, doble salida de escape y un “antifaz” negro sobre la tapa de la cajuela para conectar visualmente a las calaveras de LED, cuyo diseño interno en 3D resulta tan peculiar como fascinante.

Una cabina de alto nivel

Si lo que viste por fuera te parece original, la cabina también está de lo común. Peugeot lleva años apostando por un concepto de interior llamado i-Cockpit, que coloca el cuadro de instrumentos en una posición elevada y el volante en una más baja; el aro es chato de ambos lados y notablemente más pequeño de lo normal.

Más allá de la apariencia futurista que consigues con este acomodo, lo más beneficiado es la posición de manejo. El volante pequeño transmite muchísima sensación de control, y el hecho de que vaya en una posición baja tiene dos ventajas: ver el cuadro de instrumentos sin ninguna obstrucción y evitar el cansancio excesivo en brazos durante viajes largos.

El resto de los elementos de la cabina también están en una buena posición. La pantalla táctil de 10” —exclusiva de la versión GT— está ligeramente inclinada hacia el conductor. Abajo encontrarás un grupo de botones similares a los interruptores de un avión, y detrás de ellos un panel táctil para cambiar los menús del sistema de infotenimiento.

Una vez que te acostumbras a tener que navegar por los diferentes menús fuera de la pantalla, el infotenimiento se vuelve fácil de usar. Lo único que no me gustó es que lleva integrados los controles de la climatización. Es cierto que sí hay botones físicos para apagarlo, encender desempañadores y desplegar el menú del A/C, pero la velocidad del ventilador y la temperatura forzosamente se ajustan en la pantalla.

Lo original en el diseño de la cabina del Peugeot 208 2022 va acompañado por una sensación de calidad muy por encima de lo que encontramos en cualquier otro hatchback, llámense Ibiza, Rio, Swift e incluso Mazda2. Toda la zona alta del tablero es plástico suave, algo brilloso, pero de buen tacto. Integra una pieza que simula fibra de carbono e insertos decorativos tipo aluminio cepillado para el contorno de las rejillas de ventilación, de la guantera y del cuadro de instrumentos.

Aquí hago un paréntesis para hablar justamente del cuadro de instrumentos, que no es simplemente digital. Tiene un efecto 3D como si hubiese un holograma frente a otra pantalla al fondo. Su resolución es buena, la capacidad de personalización es alta y sin duda hace que te sientas en un coche mucho más costoso, que guiña el ojo al calificativo premium.

No, el nuevo 208 no es premium, pero se queda muy cerca. Elementos como el plástico rígido en los paneles de las puertas o la ligera vibración que producen algunos ajustes entre piezas nos recuerdan que Peugeot no es premium, a pesar de que la calidad del 208 tenga más en común con un MINI Cooper que con un Ibiza.

Esa intención de ir más allá también se refleja en el equipamiento. La versión GT incluye climatización automática, espejo electrocrómico, llave inteligente —que abre o cierra seguros automáticamente con tan solo alejarse o acercarse al auto—, freno de estacionamiento eléctrico, iluminación ambiental en varios colores, cámara de visión de 180º, sensor de luz y de lluvia, techo de cristal —que no se abre— y, lo más importante, asistencias de conducción.

El Peugeot 208 GT incluye freno autónomo de emergencia, monitor de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero, reconocimiento de señales de límite de velocidad y asistente de mantenimiento de carril. Ahora, además, todas las versiones incluyen seis bolsas de aire y control electrónico de estabilidad.

Finalmente, al hablar de practicidad y espacio, el 208 2022 ofrece suficientes lugares para colocar objetos personales —incluso hay un portateléfonos plegable frente a la palanca de velocidades— y una banca trasera lo suficientemente amplia para que personas de 1.70 m de alto no rocen ni el techo ni el respaldo delantero. Pasajeros más altos podrían sufrir algo más de restricciones, como en cualquier otro subcompacto. En la parte trasera lo único que se extraña es un descansabrazos central.

Sabor premium sin un precio por las nubes

El Peugeot 208 2022 abre su propio hueco en la categoría. No es tan mainstream como sus rivales naturales, ni llega a tener una vocación totalmente premium. Su clave es esa. Al estar en medio, el 208 se permite ser más caro que la mayoría de sus competidores, pero lo compensa con elementos tangibles, como un elevado nivel de equipamiento, asistencias de conducción y un motor que da gusto conducirlo.